Ericsson sostiene que Europa debe evaluar su éxito por cohesión social y libertades

La importancia de la cohesión social en la era digital

En un mundo cada vez más interconectado, donde la tecnología parece ser la columna vertebral de nuestras sociedades, es vital que no perdamos de vista lo que realmente importa: la cohesión social. Juan Olivera, presidente de Ericsson España, ha planteado una reflexión crucial en el ‘DigitalES Summit’ que se celebra en Madrid. En lugar de enfocarnos únicamente en la capitalización de las grandes empresas tecnológicas, debemos preguntarnos: ¿qué tipo de sociedades queremos construir y cómo la tecnología puede ayudarnos a lograrlo?

Más allá de los multimillonarios: construyendo mejores sociedades

Si bien es innegable que la creación de grandes fortunas puede ser un indicador del éxito económico de una región, Olivera nos recuerda que la verdadera medida del progreso debería ser la capacidad de generar «libertades», «derechos individuales» y democracias funcionales. Al observar el panorama europeo, podemos ver que, aunque quizás no hemos formado a una multitud de multimillonarios, hemos trabajado en la creación de sociedades más equitativas y justas. ¿No es esta una meta digna de celebrarse?

La ventaja estratégica de Europa en conectividad

Olivera también destacó que, a pesar de los desafíos, Europa tiene una «ventaja estratégica» en el ámbito de la conectividad. Este aspecto es fundamental, no solo para facilitar las comunicaciones, sino también para garantizar la seguridad ciudadana y el funcionamiento de infraestructuras críticas. Imagine una orquesta sin un director; la conectividad es esa batuta que asegura que todos los elementos tecnológicos trabajen en armonía. Sin embargo, el reto no radica solo en la tecnología misma, sino en cómo la ejecutamos, integramos e invertimos en ella.

El papel de la inteligencia artificial y la nube

En este contexto, Olivera identificó tres tecnologías clave que están transformando nuestras sociedades: la inteligencia artificial, la nube y, por supuesto, la conectividad. Mientras que Europa se posiciona como líder en conectividad, la cuestión que debemos plantearnos es: ¿cómo podemos ensamblar estas piezas ya existentes para crear redes seguras y confiables? La respuesta radica en la integración y la colaboración, elementos fundamentales para avanzar hacia un futuro más digitalizado.

Geopolítica y tecnología: un vínculo cada vez más estrecho

Otro punto relevante que Olivera destacó es que el debate tecnológico se entrelaza cada vez más con la geopolítica y la seguridad nacional. Cuando hablamos de infraestructura crítica y gobernanza de activos tecnológicos, no solo estamos discutiendo sobre tecnología, sino también sobre soberanía. La elección de las tecnologías que adoptamos se convierte en un pilar central de nuestra autonomía como continente. Así que, ¿qué tipo de claridad y estabilidad regulatoria necesitamos para navegar en esta nueva era?

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