Ebro cifra en 38 millones el impacto por el alza de la energía en 2026 «muy complejo»

ebro foods: enfrentando un 2026 lleno de desafíos

En la actualidad, Ebro Foods se encuentra ante un panorama que no resulta nada sencillo. Con el horizonte del 2026 a la vista, la compañía ha declarado que el entorno se presenta «muy complejo y complicado». Los cambios en los aranceles en Estados Unidos, las tensiones geopolíticas y el incremento de los costos de energía y materias primas, derivados del conflicto en Irán, son solo algunos de los factores que complican su operación.

impacto de los aranceles y la volatilidad del mercado

Antonio Hernández Callejas, presidente de Ebro Foods, ha señalado que la situación actual es el resultado de diversas adversidades geopolíticas, que incluyen la guerra en Irán y las decisiones arancelarias de la administración anterior en Estados Unidos. La imposición de aranceles ha tenido un impacto directo en la compañía, especialmente en su división de arroz, donde los costos han aumentado significativamente. De hecho, los aranceles aplicados al arroz aromático importado desde Tailandia e India han pasado de un 1% a un 19% y del 1% a un 25%, respectivamente, alcanzando niveles de hasta un 50% en algunos periodos. Este aumento ha supuesto un sobrecosto de aproximadamente 10 millones de dólares, lo que ha dejado huella en los márgenes de la empresa.

Las marcas de pasta de Ebro, como Garofalo y Bertagni, no se han visto exentas de este impacto, enfrentándose a incrementos de aranceles de hasta un 15%. La combinación de estos desafíos con la reciente devaluación del dólar ha generado una presión adicional en un mercado cada vez más competitivo, donde la concentración de la distribución también juega un papel fundamental.

estrategias para mantener la rentabilidad

A pesar de las adversidades, Ebro Foods ha mostrado una notable resiliencia. La compañía ha optado por reducir sus stocks de materias primas más costosas, un movimiento que, si bien ha afectado la rentabilidad en el primer trimestre de 2026, se prevé que genere una mejora en los márgenes en la segunda mitad del año. La empresa ha hecho un esfuerzo considerable para no trasladar estos sobrecostes al consumidor, aunque en un entorno de alta competencia, esto no siempre resulta viable.

Hernández Callejas también ha destacado la importancia de continuar con las inversiones estratégicas. Durante 2025, Ebro Foods realizó un capital de inversión (capex) de 135 millones de euros, enfocándose en fortalecer su capacidad industrial. Entre los proyectos más destacados se encuentra la finalización de una planta de arroz microondable en Memphis, así como una ambiciosa ampliación de su planta en Gragnano, Italia. Estas iniciativas no solo buscan aumentar la producción, sino también mejorar la eficiencia y adaptarse a las demandas del mercado.

En medio de este contexto, Ebro Foods ha logrado mantener un crecimiento notable. En 2025, la empresa alcanzó un resultado bruto de explotación (EBITDA) ajustado de 420,6 millones de euros, superando los niveles previos a desinversiones en sectores como el azúcar y los lácteos. Además, la compañía ha reducido su deuda neta, lo que refleja una gestión financiera sólida incluso en tiempos inciertos.

El compromiso de Ebro con sus accionistas se ha materializado en la reciente aprobación de un dividendo de 0,69 euros brutos, similar al del año anterior. Este dividendo se abonará en tres pagos, lo que representa una muestra de la solidez financiera de la empresa y su capacidad para generar retornos a sus inversores.

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