Duro felguera enfrenta un año complicado en 2025
El panorama financiero de Duro Felguera ha sido, sin duda, un tema de conversación en el ámbito empresarial. La compañía cerró el ejercicio 2025 con unas pérdidas netas acumuladas de 89,27 millones de euros, lo que representa un aumento del 1,17% respecto al año anterior. Pero, ¿qué está detrás de estos números negativos? A medida que profundizamos en su informe de resultados, podemos observar un contexto de desafíos significativos que han afectado directamente a su rendimiento.
Caída en las ventas y su impacto
Las ventas de Duro Felguera cayeron drásticamente en 2025, alcanzando solo 161,06 millones de euros, un 43,69% menos que los 286,01 millones del año anterior. Esta caída no es simplemente un número en un balance; refleja una reestructuración profunda en la compañía. Pero, ¿cómo se traduce esto en su operativa diaria? A pesar de este descenso, la compañía logró reducir su EBITDA negativo a 62,06 millones de euros, mejorando así los 88,12 millones negativos del ejercicio anterior. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿qué estrategias están implementando para mejorar su situación financiera?
Medidas de reestructuración y provisiones significativas
En medio de este escenario complicado, Duro Felguera ha tomado medidas drásticas para intentar revertir la situación. En el marco de un plan de reestructuración aprobado en octubre de 2025, se han implementado decisiones difíciles, como la venta de su sede central en Gijón, conocida como «El Tallerón». Además, la desinversión en líneas de negocio deficitarias y la cancelación de proyectos en cartera por un total de 153 millones de euros son pasos significativos que la empresa ha tomado. Pero, ¿serán suficientes estas decisiones para asegurar su viabilidad en el futuro?
Asimismo, la empresa ha tenido que hacer frente a provisiones elevadas, que incluyen 16,3 millones de euros por cuentas por cobrar y 20,2 millones por avales ejecutados en proyectos en Rumanía y Marruecos. La deuda financiera bruta del grupo se elevó a 285 millones de euros, con una deuda neta que se disparó a 273,47 millones desde los 126,18 millones de 2024. A pesar de la difícil situación, la compañía mantiene un enfoque proactivo, asegurando que su tesorería se situó en 11,67 millones de euros al cierre del ejercicio, lo que proporciona un respiro, aunque limitado.
El futuro de Duro felguera y la búsqueda de liquidez
La compañía tiene la mirada puesta en el futuro y está tomando medidas para garantizar su continuidad operativa. Se prevé que la entrada de 23 millones de euros de la venta de las oficinas centrales y una ampliación de capital ya planificada ayude a cubrir futuras necesidades de tesorería. Sin embargo, el camino hacia la estabilidad no será sencillo. La empresa trabaja arduamente para pactar con los acreedores y homologar judicialmente su plan de reestructuración antes de julio, en un intento por evitar el concurso de acreedores.
La situación de Duro Felguera es un recordatorio de que, incluso las empresas con una larga trayectoria, pueden enfrentar tempestades financieras. Cómo navegarán estas aguas inciertas será un aspecto que seguiremos de cerca, mientras la compañía busca asegurar su viabilidad en un entorno empresarial cada vez más desafiante.
