La política agraria común: un pilar esencial para el futuro del campo español
En tiempos recientes, la Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (Asaja) ha levantado la voz en defensa de una Política Agraria Común (PAC) robusta y efectiva. Ante la inminente reunión del Consejo Europeo, los días 18 y 19 de junio, se hace evidente la necesidad de que el Gobierno español, bajo la dirección de Pedro Sánchez, asuma un papel firme en Bruselas. ¿Por qué es tan crucial esto? Porque la propuesta de la Presidencia chipriota para el Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034 podría llevar a una pérdida del 5% en el valor real del presupuesto agrario. ¿Cómo puede el sector agrario mantenerse a flote en un contexto así?
Desafíos en la propuesta chipriota
Asaja ha mostrado su rechazo a esta propuesta, alineándose con las preocupaciones planteadas por el Parlamento Europeo. La organización critica que el documento es «insuficiente» y no aborda el «cambio de rumbo» que requiere el sector. En un momento donde la competitividad y la autonomía estratégica de la Unión Europea son más importantes que nunca, la situación se torna aún más preocupante. ¿No resulta inquietante que, en lugar de fortalecer la PAC, se planteen medidas que pueden debilitarla?
Requisitos y burocracia: una carga para los agricultores
Uno de los puntos más álgidos en este debate es la creciente carga burocrática que se impone a agricultores y ganaderos. Asaja ha denunciado que, mientras Bruselas exige más requisitos y controles, los recursos destinados al sector continúan disminuyendo. En este sentido, es como si se pidiera a un marinero que navegue en aguas procelosas con un bote que se hunde. ¿Cómo se espera que el campo prospere bajo estas condiciones?
El papel de España en la PAC
A pesar de estos desafíos, Asaja ha valorado positivamente la postura de España en relación a los Planes Nacionales y Regionales de Colaboración (NRPP). En este contexto, es fundamental que el Gobierno mantenga su esfuerzo para preservar el carácter común de la PAC. La preocupación de que esta política se diluya dentro de un fondo único es palpable. ¿Acaso no es vital para el futuro del sector agrario que se mantenga su especificidad y adaptabilidad?
Un liderazgo necesario
Desde Asaja se insta al Gobierno español a que ejerza el liderazgo que le corresponde como una de las potencias agrarias más relevantes de la Unión Europea. España no solo es un gran productor agrícola, sino también uno de los mayores beneficiarios de la PAC. Por lo tanto, es esencial que el país se coloque «en primera línea» para asegurar una financiación adecuada que atienda las necesidades del sector. Después de todo, ¿no merece el campo español un apoyo que refleje su importancia en la economía nacional?
