Unión Extremadura denunciará contratos de aceituna de mesa con precios insuficientes para cubrir costes

La unión extremadura y la defensa de los precios justos en la aceituna de mesa

En un entorno donde los márgenes de beneficio se estrechan más que nunca, la Unión Extremadura ha decidido alzar la voz. ¿Por qué? La respuesta es clara: la defensa de los precios justos para los agricultores de aceituna de mesa en la región. En una reciente declaración, han anunciado que se comprometen a denunciar ante la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) todos aquellos contratos que no respeten los costes efectivos de producción. Esto es un paso crucial para asegurar que el esfuerzo de nuestros agricultores no se vea despreciado por precios que no cubren ni siquiera lo básico.

Vigilancia activa para contratos justos

La Unión no se quedará de brazos cruzados. Se han comprometido a mantener una vigilancia activa sobre la confección de contratos, asegurándose de que se realicen con antelación a la recolección y que reflejen un precio que al menos cubra los costes de producción. Es un acto de responsabilidad hacia aquellos que trabajan la tierra y que, a menudo, ven sacrificados sus esfuerzos por la falta de consideración en los precios. Luis Cortés, secretario general de La Unión, ha dejado claro que no dudarán en actuar en caso de que se vulneren estos principios, denunciando a los industriales ante la AICA. Es un llamado a la acción que busca proteger a los más vulnerables en esta cadena alimentaria.

Impacto de los costes de producción en la campaña actual

La situación en el sector es seria. Este año, se estima que la producción de aceituna de mesa alcanzará solamente el 35% de lo que se considera una campaña media en el norte de la región, y algo más del 50% en Tierra de Barros. Esto se traduce en una producción total que podría rondar las 60.000 toneladas, siempre dependiendo de las condiciones climáticas. Pero más allá de las cifras, la realidad es que los agricultores están enfrentando un aumento de costes que supera el 17,5% en comparación con años anteriores. Desde los fertilizantes hasta la mano de obra, todo ha subido, y esto repercute directamente en la rentabilidad de sus cosechas.

La Unión ha realizado estudios que indican que producir un kilogramo de aceitunas para mesa costará alrededor de 1,25 euros. Para que los agricultores puedan obtener un beneficio, el precio de venta debe ser, al menos, de 1,50 euros por kilogramo. Si no se cumple este estándar, estamos hablando de una situación insostenible que podría llevar a muchos a la quiebra. Así que, la pregunta queda en el aire: ¿cómo podemos permitir que el trabajo duro de nuestros agricultores se vea socavado por precios injustos? La defensa de un precio digno no es solo una cuestión económica, es una cuestión de justicia social que todos debemos apoyar.

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