Ahumados Domínguez se adapta a la nueva normativa europea y mejora sus controles y procesos

Ahumados Domínguez y su compromiso con la calidad alimentaria

En el competitivo mundo de la alimentación, mantener la calidad y la frescura de los productos es crucial. Ahumados Domínguez, una marca con más de 65 años de historia en la elaboración de productos como el salmón ahumado, ha demostrado que la tradición y la innovación pueden coexistir armoniosamente. Recientemente, la empresa ha adaptado sus procesos a las nuevas regulaciones europeas sobre el control de Listeria monocytogenes en alimentos listos para el consumo, lo que evidencia su compromiso con la seguridad y la calidad.

Nueva normativa y su impacto en la industria alimentaria

A partir del 1 de julio, la normativa (UE) 2024/2895 ha establecido criterios más estrictos para reducir la presencia de Listeria en productos alimenticios. Esto no solo supone un desafío para las empresas, sino también una oportunidad para elevar los estándares de calidad. En este contexto, Ahumados Domínguez optó por no incorporar conservantes en sus productos, lo que significó una reducción en la vida útil de sus ahumados de 30 a 24 días. Esta decisión, aunque compleja desde el punto de vista logístico, refleja una filosofía centrada en la frescura y autenticidad del producto.

La defensa de la autenticidad del producto

La elección de mantener la receta original sin conservantes es, sin duda, un acto de valentía. La empresa ha descartado opciones más simples que habrían modificado el sabor y la textura de sus productos. Como bien señala su CEO, Pedro Mestanza, “preferimos asumir este reto que va alineado con nuestros principios: defender la máxima calidad, siempre”. Este enfoque no solo resalta el carácter distintivo de Ahumados Domínguez, sino que también fortalece su reputación ante los consumidores que valoran la autenticidad.

Inversiones en tecnología y seguridad alimentaria

Para garantizar el cumplimiento de la nueva normativa, Ahumados Domínguez ha realizado importantes inversiones en tecnología y controles. Entre las medidas adoptadas, se incluye la modificación de la temperatura de conservación, que ahora se sitúa entre 0 y 4 ºC, así como un incremento en los controles analíticos, tanto internos como externos. Estos esfuerzos son un testimonio del compromiso de la empresa por anticiparse a las exigencias del mercado y asegurar que sus productos lleguen a los consumidores en perfectas condiciones.

Un enfoque proactivo hacia la microbiología

Además de las medidas mencionadas, la empresa ha implementado un seguimiento más riguroso de parámetros fisicoquímicos y ha comenzado a utilizar modelos matemáticos de microbiología predictiva. Esta estrategia no solo ayuda a cumplir con la normativa, sino que también fortalece la confianza del consumidor al garantizar la seguridad y calidad de los productos. En un mercado donde la frescura y la seguridad son prioritarias, estas acciones son esenciales para mantener la lealtad del cliente.

Compromiso con el cliente y el futuro de la marca

Ahumados Domínguez ha trabajado arduamente para minimizar el impacto de estos cambios en sus clientes profesionales y en el consumidor final. La empresa se esfuerza por garantizar que la frescura y la vida útil de sus productos se mantengan adecuadas, incluso con la reducción en la duración de sus ahumados. “La esencia de esta casa es y será absolutamente invariable e innegociable”, afirma Mestanza, reforzando el compromiso de la marca con sus principios fundacionales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *