Bruselas permite más flexibilidad a la industria para disminuir emisiones con reforma del mercado de carbono

Bruselas amplía el plazo para que la industria reduzca sus emisiones

La Comisión Europea ha presentado recientemente una propuesta que da más tiempo a la industria para adaptarse a las exigencias de reducción de emisiones. Esta medida se enmarca dentro de una reforma del sistema de comercio de derechos de emisión (ETS) que entró en vigor en 2005. El objetivo es claro: alcanzar la neutralidad climática para 2050, pero de una manera más gradual y menos abrupta.

Un ajuste en la reducción anual de emisiones

Con la nueva propuesta, el recorte anual de permisos de contaminación se ajustará para ser menos severo. En lugar del 4,4% previsto inicialmente para el final de esta década, se reducirá al 3,7% entre 2031 y 2035 y, posteriormente, al 1,7% entre 2036 y 2040. Esta decisión busca evitar que el sistema se quede sin permisos a finales de la década de 2030, permitiendo así que el ETS continúe operando hasta mediados de la década de 2040.

Condiciones más estrictas para las asignaciones gratuitas

A pesar de la ampliación del plazo, las condiciones para recibir asignaciones gratuitas se endurecen. A partir de 2030, el 80% de estas asignaciones se otorgará únicamente si las empresas presentan un plan de inversiones que demuestre su compromiso con la reducción de la huella de carbono. El 20% restante se concederá solo si se puede comprobar que estas inversiones se han llevado a cabo. Además, aquellas empresas que opten por trasladar su producción fuera de la Unión Europea perderán el derecho a estas asignaciones.

Financiamiento y tecnologías para la descarbonización

La propuesta también establece que al menos el 50% de los ingresos generados por las subastas de derechos de emisión se destinen a inversiones que faciliten la descarbonización de los sectores incluidos en el ETS. En la actualidad, solo alrededor del 5% de estos recursos se utilizan para este propósito, lo que pone de relieve la necesidad de un enfoque más robusto y efectivo.

Incorporación de créditos internacionales y absorciones de carbono

A partir de 2036, se prevé permitir la inclusión de créditos internacionales de carbono, que podrían representar hasta el 2% del volumen del ETS. Esto, siempre que cumplan con criterios de calidad que serán revisados en 2033. Además, se planea integrar 150 millones de toneladas de absorciones permanentes de carbono generadas dentro de la UE, lo cual impulsará el desarrollo de tecnologías de captura y almacenamiento de CO2.

Un nuevo banco para la descarbonización industrial

Otro aspecto destacado de la reforma es la creación de un Banco de Descarbonización Industrial. Este banco contará con derechos de emisión valorados en aproximadamente 100.000 millones de euros y se implementará en dos fases. La primera fase se centrará en acelerar las inversiones de los sectores que más energía consumen, mientras que la segunda fase, a partir de 2031, se transformará en un sistema de contratos por diferencias de carbono.

Ampliación del ámbito del ETS a otros sectores

La revisión del ETS también incluye la incorporación gradual de la incineración de residuos municipales a partir de 2031, aunque se contemplan excepciones temporales para ciertos Estados miembros. En el ámbito de la aviación, se prevé ampliar el ETS a vuelos de hasta 5.000 kilómetros con origen o destino en la UE, lo que busca reducir distorsiones competitivas y fomentar el uso de combustibles sostenibles.

Medidas para el transporte marítimo y la electrificación

En el sector marítimo, se destinará una mayor parte de los ingresos del sistema al desarrollo de combustibles limpios y nuevas tecnologías de propulsión. Además, se introducirán medidas para evitar que los buques desvíen sus escalas a puertos fuera de la UE para eludir el pago de derechos de emisión. Por otro lado, se ha presentado un Plan de Acción para la Electrificación, cuyo objetivo es acelerar la transición de los combustibles fósiles a la electricidad en diversos sectores de la economía.

Una estrategia para reducir la dependencia energética

Bruselas ha subrayado la necesidad de reducir la carga fiscal sobre la electricidad para que sea más competitiva frente al gas, así como la eliminación gradual de las ayudas a los combustibles fósiles. Se espera que al menos la mitad de los consumidores europeos dispongan de contadores inteligentes para 2030, lo que facilitará una gestión más flexible del consumo y reducirá los costes del sistema eléctrico.

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