España y 15 países piden más fondos PAC y un reembolso gradual del plan de recuperación

Aumento de fondos para la política agrícola común y cohesión en la UE

Recientemente, España, junto con otros 15 países miembros de la Unión Europea, ha hecho una solicitud contundente en Bruselas: aumentar los fondos destinados a la Política Agrícola Común (PAC) y a la Política de Cohesión en el presupuesto europeo que abarcará desde 2028 hasta 2034. Este llamado se enmarca en una declaración conjunta de los denominados ‘Amigos de la Cohesión’, donde se pone de manifiesto la importancia vital de estas políticas para el crecimiento económico y la seguridad alimentaria en la región.

La importancia de la PAC y la cohesión para los Estados miembros

Las políticas agrícolas y de cohesión no son solo números en un presupuesto; son la columna vertebral que sostiene a muchas comunidades. A pesar de que el volumen total del nuevo Marco Financiero Plurianual se incrementará, estas políticas se enfrentan a recortes reales. Imaginen una planta que, a pesar de recibir agua, no tiene suficiente sol; así es como se siente la PAC y la cohesión en este contexto. Los países que han firmado esta declaración argumentan que estas políticas son las más visibles para los ciudadanos y juegan un papel crucial en la promoción de la convergencia económica entre las distintas naciones de la UE.

La necesidad de un reembolso gradual de la deuda

Además de demandar más fondos, los 16 países abogan por un enfoque más gradual en el reembolso de la deuda generada para financiar el fondo europeo de recuperación post-pandemia. Aquí surge una pregunta interesante: ¿no sería más sensato permitir que los Estados miembros respiren un poco más antes de exigirles el pago de esas deudas? La idea es clara: financiar inversiones y bienes públicos esenciales que refuercen la autonomía estratégica de la UE a largo plazo. Se plantea la posibilidad de crear nuevos recursos que alivien la presión sobre los presupuestos nacionales, siempre que sean justos y sencillos, evitando el efecto regresivo que tantas veces hemos visto en otras políticas fiscales.

Compromiso con la gestión compartida y la inclusión

Los firmantes de esta declaración son claros en que quieren que la programación y distribución de los fondos europeos permanezcan bajo la responsabilidad de los gobiernos nacionales. Después de todo, son ellos quienes conocen mejor las necesidades de sus comunidades. La idea de que las recomendaciones europeas se conviertan automáticamente en obligaciones podría ser un mal paso, ya que podría socavar el principio de gestión compartida que ha sido la base de la colaboración europea. En lugar de imponer medidas, se aboga por un enfoque más flexible que permita a los Estados miembros adaptarse a sus realidades locales.

Un futuro inclusivo con el fondo europeo de competitividad

Por último, una mención especial se hace al futuro Fondo Europeo de Competitividad, que debe garantizar un acceso inclusivo y efectivo para todos los países de la UE. Esto es especialmente importante para las pequeñas y medianas empresas, que, al igual que pequeños barcos en un océano amplio, necesitan el apoyo adecuado para navegar en estas aguas a veces turbulentas. La declaración subraya que todos deben tener la oportunidad de participar, independientemente de su experiencia previa.

El llamado a una colaboración constructiva

Los 16 países han expresado su deseo de contribuir de manera constructiva a un acuerdo equilibrado sobre el próximo presupuesto plurianual. Como bien dijo el secretario de Estado para la Unión Europea, Fernando Sampedro, el enfoque es claro: alcanzar un nivel de ambición que beneficie a todos los miembros. Este es un momento crucial para la UE, donde la colaboración y la comunicación abierta son más necesarias que nunca.

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