Manifestaciones en Santa María de Cayón: un grito contra los despidos de Nestlé
Hoy, más de 2.500 personas han salido a las calles de Santa María de Cayón para expresar su rechazo al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que la multinacional Nestlé ha propuesto, afectando a su planta en La Penilla. Esta situación ha generado una ola de indignación y solidaridad entre los trabajadores, sus familias y la comunidad en general.
La marcha: un símbolo de unidad y resistencia
Los manifestantes, bajo un sol radiante, marcharon desde el campo de fútbol de Sarón hacia la fábrica, llevando consigo una gran pancarta que proclamaba ‘No a los despidos en Nestlé’. Este acto no solo es una protesta, sino también una demostración de unidad en tiempos difíciles. La consigna ‘La Penilla no se vende. La Penilla se defiende’ resonaba en el aire, entre el sonido de los petardos que acompañaban la marcha, enfatizando la determinación de la comunidad por proteger sus empleos.
Acciones previas y el contexto del ERE
Esta manifestación no se produce de la nada; es el resultado de una serie de paros laborales que han tenido lugar esta semana. Los trabajadores, organizados por el comité de empresa, han llevado a cabo paros de dos horas en cada turno, como una forma de presión antes de las negociaciones del ERE. La próxima semana, el 27 y 28, estas acciones se repetirán, coincidiendo con las cruciales reuniones que determinarán el futuro de la planta y sus empleados. Además, se ha anunciado una huelga general indefinida programada para el 1 de junio, lo que pone de manifiesto la escalada de la tensión entre la dirección de Nestlé y los trabajadores.
Apoyo institucional y político en la lucha
La manifestación ha contado con la participación de diversas figuras políticas locales, mostrando que el apoyo no solo proviene de los trabajadores y sus familias, sino también de la comunidad y sus representantes. Alcaldes de diferentes partidos, como Francisco Viar del PP, Javier Fernández Soberón de Cs y Constantino Fernández del PRC, junto al portavoz del PSOE, Mario Iglesias, han estado presentes, simbolizando que la lucha por los derechos laborales trasciende las diferencias partidistas. Este apoyo institucional es crucial, ya que subraya la importancia de la situación y la necesidad de encontrar una solución justa para todos los implicados.

