La transparencia empresarial y el apagón del 28 de abril de 2025
En un contexto donde la energía es un tema candente, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha hecho un llamado a las empresas para que sean más transparentes. En su reciente comparecencia ante la Comisión de investigación del Senado sobre el apagón eléctrico sufrido el 28 de abril de 2025, Aagesen sugirió que sería un «buen ejercicio de transparencia» que las compañías divulgaran toda la información disponible sobre este incidente. Pero, ¿por qué es tan crucial la transparencia en estos momentos?
El papel de las empresas en la gestión de la información
La ministra destacó que, a pesar de que el Gobierno había solicitado la publicación de información relevante, solo una empresa, Red Eléctrica de España (REE), había accedido a hacerlo. Esta falta de colaboración plantea interrogantes sobre la responsabilidad y la ética empresarial. ¿Por qué las empresas son reacias a compartir información que podría ayudar a entender mejor lo sucedido aquel día? El silencio puede ser más elocuente que las palabras, y en este caso, parece sugerir que hay algo que no se quiere revelar.
Además, Aagesen enfatizó que el Gobierno no tuvo ningún aviso que indicara que un apagón era inminente. Esto despierta una inquietante pregunta: si no había señales de alerta, ¿cómo es posible que un evento tan disruptivo ocurriera? La ministra aseguró que existían los elementos regulatorios y normativos necesarios para haber prevenido el apagón. Pero, ¿realmente se utilizaron adecuadamente?
Los informes que respaldan la gestión de la crisis
La ministra presentó tres informes sobre el apagón, incluido uno del Comité de investigación del Gobierno y otros dos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y del panel de expertos europeos de Entso-E. Todos ellos coinciden en que existían mecanismos regulatorios suficientes para evitar lo ocurrido. «Sí existía la regulación, la normativa y los mecanismos suficientes», afirmó Aagesen, añadiendo que con los grupos disponibles se podría haber controlado la tensión. Pero, ¿por qué no se hizo?
En el ámbito energético, la planificación y la capacidad de respuesta son esenciales. Aagesen subrayó que la falta de programación adecuada de la capacidad de control de tensión fue una de las causas del apagón. Esto sugiere que, aunque existían los mecanismos, la ejecución y la anticipación fueron deficientes. ¿Cómo podemos confiar en un sistema que no se anticipa a sus propias fallas?
El dilema de identificar responsabilidades
Un aspecto que merece atención es la falta de identificación de responsabilidades en los informes. Aagesen dejó claro que ninguno de los documentos señala a una empresa en particular como responsable del apagón. Esto puede ser visto como un intento de evitar culpabilidades, pero también plantea un dilema. Sin una identificación clara de los responsables, ¿cómo podemos aprender de los errores y evitar que se repitan en el futuro?
La ministra aboga por procedimientos garantistas, lo que implica que las empresas deben tener la oportunidad de defenderse antes de que se tomen decisiones que puedan afectar su reputación y funcionamiento. Sin embargo, esta postura puede generar desconfianza entre el público, que espera que haya consecuencias claras para los errores que afectan a la sociedad. La transparencia se convierte, entonces, en una herramienta esencial para restaurar la confianza y asegurar que los mecanismos para prevenir futuros apagones estén en su lugar.
