La caída de afiliados en el sistema especial agrario y del hogar
En los últimos años, la Seguridad Social en España ha experimentado una significativa pérdida de afiliados en sectores que, históricamente, han sido pilares de la economía nacional. Entre diciembre de 2018 y diciembre de 2025, el Sistema Especial Agrario ha visto una disminución de casi 139.000 afiliados medios, mientras que el Sistema Especial del Hogar ha perdido alrededor de 67.600. ¿Qué está sucediendo en estos sectores que tradicionalmente han sido fundamentales para el sustento de muchas familias?
El impacto del salario mínimo interprofesional
Uno de los factores que se ha señalado como responsable de esta caída es la notable subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Desde 2018, el SMI ha aumentado un 61%, pasando de 735 euros mensuales a 1.184 euros, y para 2026 se prevé que alcance los 1.221 euros. Esta escalada salarial, aunque beneficiosa para los trabajadores, ha generado una presión considerable sobre los empleadores en sectores donde los márgenes de ganancia son ya bastante ajustados. ¿Es posible que esta situación esté empujando a los empleadores a reducir su plantilla o incluso a operar en la economía sumergida?
Reacciones de los sindicatos y la realidad laboral
Desde los sindicatos, se ha planteado que la disminución en el número de empleados del hogar podría estar relacionada con el reconocimiento de nuevos derechos laborales, introducidos a partir de 2022. Estos cambios han revalorizado el trabajo doméstico, pero también han aumentado los costes de cotización, lo que podría haber desincentivado a algunos empleadores a formalizar contratos. A pesar de esto, hay voces que sugieren que el problema podría ser más profundo: la realidad de muchas trabajadoras del hogar es que, a pesar de su arduo trabajo, podrían estar siendo remuneradas en ‘B’, lo que no solo les priva de derechos, sino que también oscurece la verdadera dimensión del empleo en este sector.
El declive del campo español y sus causas
El Sistema Especial Agrario ha sufrido un descenso constante en el empleo, y los motivos son diversos. La falta de rentabilidad de los productos agrícolas, combinada con el aumento de costes, ha dejado a muchos agricultores en una situación precaria. A esto se suma un proceso de mecanización que ha reducido la necesidad de mano de obra. Si bien es cierto que se necesitan soluciones innovadoras, la realidad es que el campo español enfrenta una población envejecida y sin relevo generacional. ¿Qué futuro le espera a un sector que parece estar en crisis?
La influencia de factores climáticos y la competencia desleal
Además de los problemas económicos internos, el campo español ha sido golpeado por factores climáticos, como sequías e inundaciones, que han afectado gravemente la producción. La competencia desleal de importaciones de terceros países, que pueden ofrecer precios más bajos, ha hecho que muchos productores españoles se vean obligados a bajar sus precios, afectando aún más su rentabilidad. Es un círculo vicioso que amenaza no solo la economía de los agricultores, sino también la seguridad alimentaria del país.
