El Cabildo de Gran Canaria solicita proteger el sector pesquero del uso del cerco en atún

El sector pesquero de gran canaria en la encrucijada

Las Palmas de Gran Canaria ha sido escenario de un debate crucial que pone a prueba la resistencia del sector pesquero local. El Cabildo de Gran Canaria ha alzado la voz en defensa de la pesca artesanal, solicitando a la Unión Europea y a los Gobiernos de España y Canarias que protejan esta actividad frente a la propuesta de usar cerco en la captura de atunes. Pero, ¿qué implica realmente esta propuesta y por qué es tan alarmante para los pescadores de las islas?

La propuesta de la ICCAT y sus repercusiones

La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico, conocida como ICCAT, ha sugerido un plan experimental que permitiría el uso de cerco para capturar atunes y la cría de especies como el atún rojo en aguas canarias. Esta idea ha causado un revuelo considerable, ya que podría significar un retroceso significativo para la pesca artesanal, que es la columna vertebral de la economía local. Se teme que esta práctica industrial no solo amenace la supervivencia de los pescadores tradicionales, sino que también ponga en peligro los frágiles ecosistemas marinos que rodean al archipiélago.

La voz de los pescadores artesanales

El Cabildo ha instado a las autoridades competentes a actuar con urgencia. La declaración institucional aprobada resalta la opinión de diversas federaciones canarias de cofradías de pescadores, quienes se oponen rotundamente a esta iniciativa. La captura de atunes mediante métodos artesanales, como la pesca con caña, es vista como un modelo sostenible que no solo protege el recurso pesquero, sino que también respeta el medio ambiente. ¿Por qué arriesgar una tradición que ha perdurado durante generaciones?

Las normativas y la pesca artesanal en canarias

Actualmente, el uso del cerco para la captura de atunes está prohibido en aguas canarias, tanto interiores como exteriores. Esta prohibición se establece para proteger el ecosistema y asegurar que la pesca artesanal pueda seguir prosperando. Solo se permite la captura de pequeños pelágicos, como sardinas y caballas, que se utilizan como cebo vivo. La propuesta de la ICCAT, por lo tanto, representaría un cambio sin precedentes en la legislación pesquera, y no son pocos los que se preguntan si este cambio realmente beneficiaría a la comunidad pesquera o si sería una puerta abierta a la explotación industrial.

El impacto en el medio marino y la economía local

La preocupación por el impacto ambiental de la pesca con cerco es válida y resuena en muchas comunidades. La pesca artesanal se basa en métodos que han demostrado ser más respetuosos con el medio ambiente. Al capturar atunes uno a uno, se minimiza el daño a otras especies y se asegura que las poblaciones de atún, que antes estaban en peligro, puedan recuperarse de manera sostenible. ¿Realmente queremos arriesgar esta valiosa práctica por una alternativa que podría resultar en un daño irreversible?

El papel del gobierno y la comunidad

El Cabildo de Gran Canaria ha hecho un llamado a los gobiernos, tanto autonómico como nacional, para que se posicionen firmemente en defensa de la pesca artesanal. Proteger el sector pesquero no solo es una cuestión económica, sino que también es un compromiso con la cultura y la tradición de las islas. La comunidad pesquera necesita el apoyo de las instituciones para garantizar que sus voces sean escuchadas y que sus intereses sean defendidos. ¿Estamos dispuestos a permitir que una decisión que puede afectar a tantas familias se tome sin considerar sus consecuencias?

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