Telefónica y el próximo ERE: un cambio en el horizonte
Este lunes, 17 de noviembre, Telefónica se prepara para una reunión crucial con los principales sindicatos de la compañía, incluidos UGT, CCOO y Sumados-Fetico. El objetivo es detallar la implementación del nuevo plan estratégico que, según las últimas informaciones, podría desembocar en un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectaría a aproximadamente 6.000 trabajadores. Pero, ¿qué significa esto realmente para la plantilla y cómo impactará en el futuro de esta gigante de las telecomunicaciones?
El contexto del ERE: cifras y expectativas
El nuevo plan de Telefónica no es solo un cambio de estrategias; se trata de una jugada financiera con un ahorro proyectado de 3.000 millones de euros para 2030. Dentro de este contexto, se estima que alrededor de 2.300 millones de euros se ahorrarán para el año 2028, y una parte significativa de esos ahorros provendrá de la reducción de personal. El consejero delegado de Telefónica, Emilio Gayo, ha afirmado que todos los ahorros que se están considerando son factibles, y que cualquier ajuste en la plantilla se llevará a cabo en colaboración con los representantes de los trabajadores.
¿Qué pasará con los trabajadores afectados?
En el marco del ERE, se espera que prime la voluntariedad en las salidas. Esto significa que, a pesar de que se habla de una reducción de 6.000 puestos, el proceso podría ser menos traumático de lo que parece. La compañía está en negociaciones con los sindicatos para ajustar las cifras y hacer que el impacto sea lo menos doloroso posible. En este sentido, el último ERE realizado por Telefónica mostró que el 106% de las plazas disponibles se solicitaron de manera voluntaria, un indicativo de que muchos trabajadores prefieren optar por esta salida en lugar de enfrentar la incertidumbre de un despido forzoso.
Un pacto por la estabilidad laboral
Recientemente, Telefónica y los sindicatos llegaron a un acuerdo conocido como el ‘marco social’, que busca consolidar los derechos y compromisos de la plantilla en un entorno de transformación constante. Este pacto abarca diversos ejes estratégicos, como la atracción y retención del talento, la igualdad y la diversidad, así como la adaptación a las nuevas formas de trabajo. Este enfoque parece indicar que, aunque la empresa está en un proceso de reestructuración, también busca garantizar la estabilidad y el desarrollo profesional de su plantilla.
Impacto financiero del ERE en Telefónica
La dimensión económica del ERE también es notable. El último ajuste de plantilla supuso un coste de unos 1.300 millones de euros antes de impuestos para la compañía, lo que se tradujo en un promedio de 380.000 euros por trabajador despedido. Si bien esta cifra puede parecer elevada, el ahorro anual que resultó de ese ERE se sitúa en unos 285 millones de euros, lo que implica que la empresa está buscando un equilibrio entre el costo de la reestructuración y la sostenibilidad a largo plazo.
