El retraso en los pagos de las empresas españolas: un análisis actual
Cuando se habla de la salud económica de un país, uno de los indicadores que suele levantar muchas cejas es el retraso medio en los pagos (RMP). En el caso de España, el panorama es preocupante: desde finales de 2018, el RMP se mantiene por encima de la media europea. En el segundo trimestre de 2025, las empresas españolas tardaron un promedio de 14,86 días en cumplir con sus obligaciones, mientras que la media europea se sitúa en 12,28 días. Esta diferencia de 2,58 días nos hace reflexionar sobre la eficiencia y la puntualidad en el ámbito empresarial español.
Comparativa con otros países: una mirada al contexto europeo
Al observar el mapa del retraso en los pagos, Portugal se lleva la delantera con unos impresionantes 23,32 días de demora. Esto es más de ocho días por encima de España. Por su parte, Italia y Francia no se quedan atrás, con retrasos de 16,38 y 15,45 días, respectivamente. En el otro extremo, tenemos a los Países Bajos, que brillan con un RMP de solo 3,23 días. Una diferencia abismal que nos hace cuestionar: ¿qué están haciendo ellos que no hacemos nosotros?
Un panorama cambiante desde 2016
El RMP en España no siempre ha sido desfavorable. Entre 2016 y 2018, nuestro país llegó a estar por debajo del promedio europeo. Sin embargo, a partir del cuarto trimestre de 2018, la situación dio un giro inesperado y el RMP español comenzó a marcar cifras superiores al europeo. Desde entonces, hemos visto cómo esta brecha ha fluctuado, pero lo que es indiscutible es que la tendencia ha sido al alza. No obstante, hay un rayo de esperanza en el horizonte: según los últimos informes, España ha mejorado sus cifras, tanto en el ámbito trimestral como interanual, con una reducción de 0,79 días en comparación con el trimestre anterior y 0,44 días menos respecto al año anterior. Esto marca un punto positivo, ya que estamos alcanzando el nivel más bajo desde el cuarto trimestre de 2023.
